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- Encontramos
ceguera ante sus propias faltas (Mateo 7:5)
- Ante
las obras de Dios (Lucas 12:56)
- Ante
el verdadero sentido de los valores (Lucas 13:15)
- Una
valoración excesiva de la tradición humana (Mateo
15:7; Marcos 7:6)
- Una
completa ignorancia de las demandas de Dios (Mateo 23:14–15,
25, 29)
- Amor
por la ostentación (Mateo 6:2, 5, 16)
- Solamente
Cristo, el único lector perfecto de las realidades internas
(Mateo 23:27–28), podía atreverse a hacer un juicio
semejante
- Una
valoración excesiva de la tradición humana (Mateo
15:7; Marcos 7:6)
Mateo
15:7
1Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos
de Jerusalén, diciendo:
2—¿Por qué tus discípulos quebrantan
la tradición de los ancianos?, pues no se lavan las manos
cuando comen pan.
3Respondiendo él, les dijo:
—¿Por qué también vosotros quebrantáis
el mandamiento de Dios por vuestra tradición? 4Dios mandó
diciendo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y “El
que maldiga al padre o a la madre, sea condenado a muerte”,
5pero vosotros decís: “Cualquiera que diga a su padre
o a su madre: ‘Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera
ayudarte’, 6ya no ha de honrar a su padre o a su madre”.
Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra
tradición. 7Hipócritas, bien profetizó
de vosotros Isaías, cuando dijo:
8 »“Este pueblo de labios me honra,
mas su corazón está lejos de mí,
9 pues en vano me honran,
enseñando como doctrinas mandamientos de hombres”.
10Y llamando a sí a la multitud, les dijo:
—Oíd, y entended: 11No lo que entra por la boca contamina
al hombre; pero lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.
Marcos
7:6
1Se acercaron a Jesús los fariseos y algunos de los escribas,
que habían venido de Jerusalén; 2estos, viendo a algunos
de los discípulos de Jesús comer pan con manos impuras,
esto es, no lavadas, los condenaban,, 3(pues los fariseos y todos
los judíos, aferrándose a la tradición de los
ancianos, si no se lavan muchas veces las manos, no comen. 4Y cuando
regresan de la plaza, si no se lavan, no comen. Y otras muchas cosas
hay que se aferran en guardar, como los lavamientos de los vasos
de beber, de los jarros, de los utensilios de metal y de las camas.)
5Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas:
—¿Por qué tus discípulos no andan conforme
a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos
impuras?
6Respondiendo él, les dijo:
—¡Hipócritas! Bien profetizó
de vosotros Isaías, como está escrito:
“Este pueblo de labios me honra,
mas su corazón está lejos de mí,
7 pues en vano me honran,
enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”,
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